Dani Karavan

Nacido en Tel Aviv (Israel) en 1930, Dani Karavan es conocido por sus peculiares intervenciones en el paisaje, monumentales y mínimas al mismo tiempo. Por su orígen y su tradición cultural, se ha sentido siempre especialmente sensible a las propuestas que le han llegado entorno a la memoria y el exilio.

Formado en Tel Aviv con los pintores Aharon Avni, Marcel Janco, Stematzky y Streichmann, y con Mordechai Ardon en la Bezalel Academy of Arts and Design en Jerusalén, en los años 1956 y 1957; aprendió la ténica del fresco con Giovanni Colacicchi en la Academia de Bellas Artes de Florencia y dibujo en la Academia de la Grande Chaumière en París. El 1958 recibió el premio que le permitió diseñar los pabellones para la celebración del décimo aniversario de la independencia del estado de Israel. Desde entonces, su obra adquirió un acusado carácter de compromiso social que no ha abandonado. En la década de 1960 colaboró con distintos escenógrafos, como Martha Graham. Su primera obra de envergadura, el Monument Negey a Beersheba (Israel), le valió el reconocimiento internacional. A partir de ahí, ha desarrollado sus proyectos en Israel, Italia, Francia, Dinamarca, Países Bajos, EEUU, Corea, Japón y especialmente, Alemania. Desde su participación en la Documenta 6 de Kassel, es en Alemania donde ha desarrollado un mayor número de proyectos en espacios públicos. Ma’alot en Colonia (1979-1986), la Via dels Drets Humans en Nuremberg (1989–1993), Mimaamakim en Gelsenkirchen (1997) y Grundgesetz 49 en Berlín (2002). En 1997 fue admitido en el Orden Pour le Mérite für Wissenschaften und Künste en Alemania, y en 1998 se le concedió, en Japón, el Premium Imperiale.

En sus proyectos, Dani Karavan demuestra una extraordinaria capacidad para dotar de vida  los espacios naturales y urbanos en los cuales trabaja. Sabe dialogar con ellos a fin de transformar la memoria que contienen en una experiencia sensorial y la vez comunicativa. Humanidad, naturaleza y arte, su trabajo puede entenderse como una búsqueda continua acerca de las posibilidades de acción sobre el entorno y el poder del paisaje para comunicar experiencias. Karavan busca grandes extensiones y espacios abiertos, que estructura como ejes de circulación. Signos, elementos del propio paisaje o esculturas mínimas le sirven para articular un relato. Y de este modo, une conceptos como paisaje, escultura, arquitectura, urbanismo, memoria, historia y compromiso.

 

http://www.danikaravan.com