El memorial según Karavan

1 Túnel, 1 Escalera, 1 Asiento = Pasajes. El Memorial según Dani Karavan 

El siguiente texto proviene de los bocetos del proyecto y del texto escrito por Dani Karavan: I Túnel, I Escalera, I Asiento = Pasajes, incluido por Ingrid y Konrad Scheurmann en su libro Homenaje a Walter Benjamin. “Pasajes”, lugar de conmemoración en Portbou, Mainz, Verlag Philipp von Zabern, 1995.

Nunca había pensado en erigir un monumento a Walter Benjamin. Tampoco había tenido nunca la idea de proponer a alguien algún proyecto en algún lugar. No empiezo nunca a trabajar sin que alguien me encargue algún proyecto para un lugar determinado. Así, nunca había pensado proponer la realización de un monumento a alguna personalidad. (...) Pero en el año 1989 sonó el teléfono. En esa llamada procedente de Bonn, Konrad Scheurmanann, director del AsKI, me pidió que diseñase un monumento en memoria de Walter Benjamin. Ya desde el inicio me advirtió que disponía sólo de una pequeña cantidad de dinero. Esto no es cuestión de dinero, le respondí. Yo mismo estoy en deuda con Walter Benjamin.

De inmediato supe que no podría diseñar un monumento a Walter Benjamin. Pero quizá sí un homenaje al hombre, al filósofo, al cronista, al crítico, al partisano de nuevas ideas.

 

 El cementirio

La primera vez que vine a Portbou, percibí de inmediato y con claridad que este lugar situado junto a donde Walter Benjamin está enterrado, sería el lugar para mi proyecto. El resto de posibilidades se diluyeron. De lejos, desde el oeste, llegaba hasta mí el ruido de los trenes en su constante  ir y venir en la estación fronteriza, y estos sonidos se mezclaban con aquellos que procedían del este, del mar. En el norte observaba la antigua frontera.

 

El remolino del agua

Desde arriba, en las rocas, miro el mar. El agua agitada se arremolina estrepitosamente, de pronto, fluye la espuma blanca, corre hacia abajo, después todo está tranquilo. El mar no se mueve. Luego, de nuevo: remolino, espuma, fragor, calma.

Aquí la naturaleza explica la tragedia de este hombre. Nada podría presentarlo de mejor forma. Queda sólo acompañar al peregrino para ver aquello que la naturaleza explica.

 

El olivo

Entre las piedras y la roca, en el suelo seco y polvoriento, quemado por el sol y secado por el viento, un pequeño olivo viejo que lucha por la vida.

 

La verja

Encima de la colina escarpada, sobre los peñascos  que hay que subir para dar la vueta al cementerio, un muro, una verja, una barrera, detrás, las tumbas. Muy lejos, bajo el horizonte, encuadrado por las montañas sombrías y altas de los Pirineos, el mar azul, el cielo claro, la libertad.

Decidí construir una plataforma con un asiento desde el cual, a través de la verja, más allá del cementerio, se pudiese ver la libertad.

 

Los raíles

Desde lejos oí el ruido de la estación, la frontera, el ferrocarril, las voces de las locomotoras y el rumor de los vagones de los trenes que llevan hacia los campos de la muerte.