Portbou, lugar de Frontera

La construcción de la estación internacional de ferrocarril y la apertura de la línea férrea en el 1872 impulsaron el crecimiento de lo que era un pequeño núcleo de habitantes. Anteriormente, había sido una ensenada con barracas de pescadores donde estos buscaban refugio cuando el mar así lo exigía. Quizá esto explique el origen de su nombre: los barcos de arrastre conocidos como bous. Aunque otra hipótesis defiende que antiguamente, la cala de Portbou era conocida como Port Bo. En efecto, las aguas de la pequeña bahía de Portbou entran muy adentro, protegiendo la bahía del levante y la tramontana, viento del norte que sopla en toda la zona del Empordà.

Situado en el extremo oriental de la sierra de la Albera (los últimos contrafuertes del Pirineo que llegan hasta el Mediterráneo), administrativamente forma parte de la comarca del Alt Empordà. Y turísticamente, es el límite norte de la Costa Brava. Fronterizo con la comarca vecina del Vallespir (Francia) y con el pueblo de Cerbère, su posición como lugar de frontera le ha otorgado una identidad peculiar y ha determinado la vida de sus habitantes. Lugar de contrabando y refugio de pescadores, se fue poblando con la llegada del ferrocarril a finales del siglo XIX. La carretera llegó a Portbou en 1918. Y el tramo hasta el paso de los Belitres (frontera con Francia), dos años más tarde. La Exposición Universal de Barcelona en 1929 supuso la construcción de una nueva estación de ferrocarril, un edificio emblemáticamente moderno y de gran presencia que se ha conservado hasta nuestros días.


En 1936, año del inicio de la Guerra Civil, vivían unas 3000 personas en Portbou. Al acabar la guerra, en 1939, por Portbou y sus caminos hacia Francia pasaron una parte considerable de las 350.000 personas en su ruta hacia el exilio. El final de la guerra trajo mucha destrucción, la población fue bombardeada por tierra, mar y aire. Cuando Walter Benjamin llegó, en septiembre de 1940, el pueblo sufría aún los efectos de destrucción de la victoria franquista. Eran años de escasez. Llegaban tiempos de cierre en todos los sentidos.

Los años 60 significaron la llegada del turismo y la década de 1970  trajo una nueva situación política: la democracia. En 1993, la creación de la Unión Europea y el Tratado de Maastricht inaguraron una Europa comunitaria que invalidó las fronteras. Han desaparecido las agencias de aduanas y Portbou ha perdido puestos de trabajo y población. Desde entonces, este pueblo de mar marcado por su situación fronteriza ha sabido conservar como pocos un turismo tranquilo y un urbanismo contenido.

 

Más información de Portbou en: http://www.portbou.cat

 

OFICINA DE TURISMO

Passeig Lluís Companys s/n

Teléfono: 972 125 161

Contacto: turisme.portbou@ddgi.cat

Horarios:

Verano: lunes a sábado: de 10 a 20 h / domingos: de 10 a 15 h 

Invierno: lunes a sábado : de 10 a 14 h (martes cerrado) / domingos alternos: de 10 a 14 h

 

Links de interés:

http://www.altemporda.org

http://www.costabrava.org

http://www.turiscat.com

http://www.catalunyaturisme.com

http://www.gencat.cat/parcs/albera